Parálisis del Sueño

— ¿Y sufres de estas pesadillas a menudo ?       

— Si, seguido.

En una pequeña habitación, la cual servía de consultorio, una doctora atendía a una nueva paciente, su nombre era Marta, mujer de 23 años, afrodescendiente, con el pelo enrollado, y una evidente necesidad para dormir.

— Bueno Marta, lo que probablemente sufres, se le conoce como Parálisis del Sueño.

— ¿Es grave? — preguntó Marta llevándose las manos a su boca.

— Realmente no, lo cual me extraña que en tu caso sea así, ¿Has tenido algún acontecimiento que te haya causado algún tipo de estrés?

Marta se reclina sobre el sofá, mira el techo como buscando en el la respuesta. Luego de unos minutos de silencio dice.

— Había un chico.

— ¿Tu pareja?

— No, nunca llegamos a nada, pero ese es el detalle.

— Explícame — exclamó la psicóloga, mientras tomaba apuntes.

— Pues lo conocí por Facebook, me pareció muy interesante y atractivo, pero sentí que iba muy rápido, ya sabe, ¿Quién habla de tener hijos en la primera cita? Y en el caso de él, eran 2, realmente era un tipo extraño.

— ¿Qué hiciste?

— Terminé con el, o sea me distancie  y no lo vi más.

— ¿Cómo lo tomó él?

— Al principio bien, supongo. Luego me comenzó a escribir y rogarme una  oportunidad, fue extraño, pero finalmente un día desapareció.

— ¿Después de eso te suceden las pesadillas?

— Si, después. Pero la pesadilla no está relacionada con él.

— Ok — exclamó la psicóloga y haciendo una pausa se levantó del sofá para cambiar de libreta. — puedes continuar.

— Bueno, cuando cierro mis ojos y siento que estoy por dormirme, una cosa o algo que no se poner en palabras presiona mi pecho, se me es difícil respirar y por más que me esfuerzo no puedo mover mi cuerpo, soy consciente de lo que me sucede y mi visón aún en la oscuridad es borrosa, cuando debería ver algo, ya que siempre duermo con la luz encendida, yo siempre dejó la luz encendida.

La psicóloga cerró su libreta, le sonrió a Marta y le recetó medicamentos para conciliar el sueño, además le asignó una cita para dentro de 3 días.

Marta se levantó del sofá, tomó su receta y salió del consultorio, para ir luego a la farmacia. Al llegar una mujer le entregó los medicamentos, no supo mucho de su entorno hasta llegar a su casa.

El reloj marcaba las 7:00 pm. Marta llenó un vaso con agua y tomó una de las pastillas, se recostó en su cama, miró el techo y los minutos pasaban, nada parecía tener efecto. Tomó otra, luego dos más y finalmente sus ojos se desviaron, su cuerpo se sentía pesado y sin acomodar su cuerpo en una posición adecuada, Marta cayó dormida.

Marta dormía profundamente, su cuerpo torcido parecía el de un cadáver que fue arrojado de mala manera, pero lentamente este se fue ubicando en una posición adecuada, adecuada para el invitado.

Marta aún dormida sintió que algo presionaba su pecho, algo le susurraba palabras en su rostro. Alguien le acariciaba el cabello.

«Marta, Marta» musitó una figura femenina de aspecto demacrado.

Aquella figura observó fijamente a Marta, la cual dormía profundamente, sin oponer resistencia.

« Cada noche vengo ante ti, deseo poseerte y tú siempre me rechazas, siempre luchas, pero hoy te has rendido. Nunca más Marta» murmuró la criatura y acercando su rostro al de Marta le besó profundamente, hasta que Marta despertó bruscamente. Miró a su alrededor y su rostro esbozó una sonrisa, luego apagó la luz.


Si te gustó el corto puedes seguir a su autor en instagram : htpps://www.instagram.com/JMTulier

2 Comments

  1. erotismoenguardia

    Me ha pasado y es muy fuerte la experiencia. Me he sentido morir…

    Reply
    • Joselyn Raquel

      Si bastante fuertes cada que pasan, y aterradoras

      Reply

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